Arboretum Lussich, Maldonado, Uruguay

Arboretum Lussich, Maldonado, Uruguay

Al habitar en ciudades somos seducidos constantemente por las diversas actividades y el entretenimiento que se nos ofrece. Aunque sabemos intuitivamente que pasar tiempo en ambientes naturales nos hace bien, a veces nos olvidamos cuánto necesitamos tener experiencias inmersivas en la naturaleza.

A fines del siglo XIX un hombre en Uruguay decidió plantar un bosque en una zona en Punta Ballena que era solo roca y dunas. Trabajaba como rescatista de barcos que encallaban cerca de Punta del Este y pidió a varios marinos que le trajeran semillas de árboles de distintas partes del mundo. El Arboretum Lussich, que lleva el nombre de su creador, Antonio Lussich, es uno de los bosques más amplios y diversos de nuestro país.

Durante dos años pasé tiempo allí caminando sola, reconectando con mis sentidos y tomando fotos. Me permití perderme en un laberinto de árboles cuando decidí salir de los caminos marcados. Descubrí que podía usar el oído para encontrar mi camino de vuelta, prestando atención a los sonidos de los autos o el murmullo del agua. Comencé el proyecto desde un deseo de calmar mi mente pero encontré mucho más que eso.

Baño de Bosque (o shinrin-yoku en japonés) es una práctica que consiste en dar paseos entre árboles, concentrando la atención en los sentidos: percibir el aroma de las flores y la tierra húmeda, oír el canto de los pájaros, sentir el calor del sol y la frescura de la sombra. Descansar, respirar, contemplar. Dejar de pensar para sentir. Es utilizada en Japón y Corea para combatir la depresión: la recetan los médicos en lugar de medicamentos, y hasta está cubierta por los seguros médicos. Varios estudios científicos demuestran que ocurren cambios psíquicos y físicos en las personas que lo practican.

Baño de Bosque es una forma sencilla y profunda de conectar con la naturaleza sumergiéndonos en ella en lugar de mirarla desde la distancia.

Podemos buscar más y más estímulos para escapar de situaciones o emociones difíciles pero a veces necesitamos justamente lo contrario. Alejarnos del ritmo frenético de la ciudad nos ayuda a reconectar con nuestros sentidos, sintonizar con la naturaleza y redescubrir nuestra intuición.

El objetivo del proyecto es incitar a los observadores a apreciar los espacios naturales que los rodean y a conocer los beneficios que se obtienen de pasar tiempo inmerso en ellos. La obra busca además presentar de una manera artística al Arboretum Lussich, uno de los bosques más emblemáticos del país con la intención de que más personas se acerquen a conocerlo.